En ocasión de la conmemoración del Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, este 22 de junio de 2026, recordamos uno de los hitos más trascendentales del pensamiento integracionista latinoamericano. Convocado por el Libertador Simón Bolívar en 1826 y celebrado en lo que hoy es la Sede de la Cancillería de la República de Panamá, este Congreso reunió a representantes de las nacientes repúblicas con el propósito de sentar las bases de la unidad política, la cooperación y la defensa común de la región. Su visión apuntaba a consolidar un sistema de concertación permanente que garantizara la soberanía, la paz y el desarrollo de los pueblos latinoamericanos.
Los objetivos del Congreso Anfictiónico reflejaron una visión adelantada a su tiempo: promover la integración regional, establecer alianzas estratégicas entre Estados independientes y construir una comunidad de naciones capaz de enfrentar desafíos comunes. Este espíritu integrador ha trascendido generaciones y se ve recogido en el Tratado Constitutivo del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO), que consagra entre sus principios permanentes e inalterables la “integración latinoamericana”, reafirmando así la vigencia del ideario bolivariano como fundamento de cooperación y entendimiento entre los países de la región.
El Congreso Anfictiónico de 1826, tuvo impactos profundos en el ámbito político e histórico. Sentó un precedente sin igual en la búsqueda de mecanismos multilaterales de concertación regional y en la idea de una diplomacia latinoamericana común. Asimismo, inspiró posteriores esfuerzos de integración en el continente, convirtiéndose en referencia obligada para iniciativas que, a lo largo de los años, han buscado hacer realidad el ideal de unidad y cooperación entre los pueblos de América Latina.
En reconocimiento a este legado histórico, en 1988 la Junta Directiva del PARLATINO recomendó que la sala donde se celebró el Congreso Anfictiónico de 1826 fuera declarada Monumento Histórico Latinoamericano, resaltando su valor simbólico como cuna del ideal de unidad regional. Hoy, a 200 años de los esfuerzos de Simón Bolívar, renovamos el compromiso con la integración, el diálogo y la solidaridad entre nuestras naciones, honrando su visión y proyectándola hacia un futuro de mayor cohesión y progreso para América Latina y el Caribe.